Renovando su jardín: fertilizantes naturales caseros

Para tener un jardín exuberante y un huerto próspero, el fertilizante es imprescindible. Sin embargo, las opciones químicas comerciales no sólo afectan su presupuesto sino que también plantean riesgos para la salud y el medio ambiente. Optar por soluciones naturales y de bricolaje es la opción más inteligente. Sorprendentemente, es probable que tengas la mayoría de los ingredientes a mano. A la hora de preparar infusiones o abonos se prefiere el agua de lluvia, y los recipientes de plástico son ideales para la maceración.

Granos de café:

¡No tires los posos del café si eres un entusiasta de la cafeína! Son un complemento versátil para su jardín, adecuados tanto para maceteros, macizos de flores como para huertos. Se benefician especialmente las rosas, los rododendros, las magnolias y las hortensias. Además de repeler las plagas, los posos de café enriquecen el suelo con materia orgánica, aumentando los niveles de nitrógeno y la acidez.

Bolsas de té:

Estimule la floración de las plantas y nutra las verduras o los árboles frutales remojando bolsitas de té en agua. Esta agua con infusión de té se puede utilizar para regar.

Cáscara de plátano:

Ricas en potasio, fósforo y calcio, las cáscaras de plátano son una bendición para las plantas. Simplemente entierra una cáscara en la base de una planta para que se descomponga y libere nutrientes. Los plátanos demasiado maduros pueden congelarse y luego enterrarse en las bases de las plantas. Alternativamente, cree una infusión remojando las cáscaras durante 2 o 3 días y luego rocíe el jugo resultante sobre las plántulas o plantas.

Sal de Epsom:

Con su contenido de magnesio y azufre, la sal de Epsom es una adición beneficiosa. Mezclar 1 cucharada en 4 litros de agua para regar las plántulas. Las plantas de tomate y las rosas prosperan especialmente con este tratamiento.

Cáscaras de huevo:

Las cáscaras de huevo trituradas alrededor de las plantas proporcionan calcio. Alternativamente, hervir una veintena de cáscaras de huevo en 4 litros de agua, dejar reposar durante la noche, luego filtrar y rociar en la base de las plantas.

Infusión de Hierba Cortada:

Llene un balde con pasto cortado, cúbralo con agua y déjelo fermentar durante 3 a 5 días antes de diluirlo y usarlo para fertilizar las plantas.

Infusión de Compost Orgánico:

Infunda abono orgánico en agua durante 3 a 5 días, luego dilúyalo hasta que tenga un color ámbar para obtener un fertilizante rico en nutrientes adecuado para todas las plantas.

Ortigas:

Entierre las hojas de ortiga debajo de las plantas o haga estiércol de ortiga macerando las ortigas en agua durante 15 días antes de filtrarlas y diluirlas.

Consuelda:

Use consuelda como mantillo o prepare estiércol de consuelda mezclando hojas frescas en agua, dejándolo fermentar durante 1 a 2 semanas y luego diluyéndolo.

Estiércol para todas las plantas:

Corte las plantas verdes y sumérjalas en agua para obtener un fertilizante rico en nutrientes.

Cenizas de madera:

Utilice cenizas de madera sin pintar para crear un líquido lechoso para regar las plantas.

Agua para cocinar:

Enfríe el agua de cocción de vegetales y úsela para regar su jardín.

Jugo de plumas:

Remoje las plumas en agua durante varios días y luego use el líquido resultante del color del té para fertilizar las plantas sin diluir. Las coles y las plantas perennes se benefician especialmente.